FAC — Flow Accelerated Corrosion (Parte II) | Artículos Kakama Wera
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24 de junio de 2026

FAC — Flow Accelerated Corrosion (Parte II)

Dónde se concentra la FAC dentro de un sistema de vapor, y cómo estructurar un programa de monitoreo

¿Dónde, específicamente, dentro de un sistema de vapor, es más alto el riesgo de FAC?

La respuesta depende de varios factores, como la geometría del sistema, las condiciones operativas y la calidad del tratamiento. Analizando las causas de la FAC, ya descritas en la Parte I, esta se concentra en regiones de turbulencia que además cumplen las demás condiciones: pH por debajo de 9, rango en el que la solubilidad de la magnetita aumenta significativamente, y temperatura entre 100 y 250 °C, con pérdida máxima entre 130 y 150 °C:

  • Curvas y codos, especialmente los de radio corto, donde el cambio de dirección genera erosión localizada en la pared externa;
  • Reducciones de diámetro, donde la aceleración del flujo aumenta el transporte de iones de hierro;
  • Salidas de equipos, como salidas de economizadores, calentadores y tanques flash;
  • Regiones posteriores a válvulas de control, donde la caída de presión genera alta turbulencia aguas abajo;
  • Líneas de retorno de condensado, particularmente en sistemas con presencia de CO₂ disuelto;
  • Tuberías de vapor húmedo (flujo bifásico), donde la interacción entre fases amplifica el ataque.

Un caso de campo ilustra bien el problema: una dosificación excesiva de secuestrante de oxígeno, combinada con una distribución inadecuada del vapor en la parte inferior de un desaireador de bandejas, fue la causa de la FAC. La sección de stripping operaba a 1,7 barg, presión que corresponde al líquido saturado a 116 °C, dentro del rango de la FAC. Un estudio detallado mostró que una placa deflectora en la entrada de vapor era responsable del aumento de turbulencia, junto con un exceso de dosificación de secuestrante y un pH por debajo de 8,5, lo que generó la FAC.

Estructura de un Programa de Monitoreo

El monitoreo de la FAC requiere un programa estructurado con:

  • Monitoreo químico: pH, oxígeno disuelto, conductividad, hierro soluble y CO₂, con frecuencia mínima diaria en los puntos críticos y semanal en los demás;
  • Inspección de espesor: ultrasonido de espesor (UT) o TOFD en los puntos mapeados como críticos, con periodicidad definida según la tasa de corrosión histórica del sistema;
  • Análisis de tendencia: gráficos de evolución de espesor por punto — la tendencia a lo largo del tiempo es el indicador real.

Un programa de monitoreo bien construido no evita la FAC. Garantiza que usted sepa dónde está y a qué velocidad avanza, antes de que el espesor residual llegue al límite crítico.

En la Parte III cerramos el tema con el mapa de riesgo formal y las defensas que efectivamente reducen la tasa de ataque.

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