Para qué Sirve el Tratamiento Interno — Parte I | Artículos Kakama Wera
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7 de julio de 2026

Para qué Sirve el Tratamiento Interno — Parte I

Por qué las calderas de alta presión, incluso con agua ultrapura, todavía necesitan tratamiento químico interno

Entonces, ¿para qué sirve el Tratamiento Interno de Calderas de Alta Presión?

Al entrar a la caldera, el agua ya pasó por una serie de operaciones unitarias. La clarificación, la desmineralización y la desaireación removieron sólidos suspendidos, sólidos disueltos y el oxígeno residual. La deposición, la incrustación y la corrosión por oxígeno ya están bajo control antes de que el agua entre a la caldera. La microbiología no es un riesgo en esta etapa, y el acondicionamiento de las líneas de vapor y condensado se encarga del otro extremo del ciclo.

Si los principales problemas ya se resolvieron antes de que el agua llegue a la caldera, ¿qué queda por hacer?

En este tipo de caldera, con agua ultrapura, el Tratamiento Interno sirve para el control de la corrosión. Ajusta la química de la caldera para que opere en el rango de menor tasa de corrosión. El consenso ASME para calderas industriales de alta presión, en los tres rangos de presión (901 a 1000 psig, 1001 a 1500 psig y 1501 a 2000 psig), especifica un rango de pH del agua de alimentación entre 8,8 y 9,6.

Las estrategias para alcanzar este objetivo varían de programa a programa y dependen de los riesgos específicos de cada caldera. El proceso de desarrollo de estos programas está en constante evolución.

De la Corrosión Cáustica al Fosfato de Equilibrio

El programa fosfato coordinado fue creado por Purcell y Whirl en 1942 para resolver la corrosión cáustica. Aun así, este tipo de corrosión seguía ocurriendo bajo ciertas condiciones, y el programa evolucionó hacia el fosfato congruente, creado por Marcy y Halstead en 1964. Este buscaba reducir el riesgo de OH libre en el agua de la caldera.

Resuelto el problema de la corrosión cáustica, y con la aparición de calderas de mayor presión, surgió el fenómeno del Hideout, y se desarrolló el fosfato de equilibrio, o EPT.

Existen otros programas de Tratamiento Interno para calderas de alta presión, con eficiencia variable en el control de la incrustación en caso de contingencia. Lo importante es que cada etapa del tratamiento de aguas de caldera tiene un objetivo específico, y la falla de una puede llegar a compensarse en la siguiente etapa, pero el costo siempre aumenta.

Si su planta opera con resultados por debajo de lo esperado y la causa raíz aún no está clara, esa suele ser una señal de que una etapa específica del tratamiento está fuera de especificación. Identificar cuál es el punto de origen suele ser más rápido y más barato de lo que parece.

En las próximas partes de esta serie trataremos el programa Fosfato Coordinado y su evolución.

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